Blog col·laboratiu

Aquest blog aplega alguns dels escrits fets pels participants en els tallers d'escriptura de la Raquel Picolo.
Si has participat alguna vegada en algun dels seus tallers i et ve de gust de penjar algun escrit, posa't en contacte amb nosaltres i et donarem d'alta.

diumenge, 19 d’abril de 2015

La Dama desconocida


He decidit recrear la història de la noia lituana que el 1921 va perdre el seu fill als carrers de Filadelfia i va ser ingressada 48 anys a l’hospital psiquiàtric interpretant com a bogeria els mots que deia i els crits de desesperació que emitia… fins que una infermera lituana va poder comprendre l’idioma.- Citat per la Montserrat Roig en referència a una història de Gregorio Salvador.

Vol ser un homenatge a totes les persones valentes que arriben a Casa Nostra buscant un món millor.



La Dama desconocida

Sentada en el banco más cercano a los columpios infantiles, esperando la llegada de los niños, pasa parsimoniosamente sus largas y huesudas manos por la falda para estirar las capas multicolores… Después, mirándose en el pequeño espejo, arregla el cabello blanquísimo que sale bajo el gorro marrón de aviador y retoca el color de sus labios con una barra de carmín, de un rojo intenso...



Los primeros días en un parque nuevo los niños se agolpan a su alrededor, miran aquella vieja maleta verde dentro del desvencijado carro de supermercado, la jaula de barrotes de madera que cuelga junto con un gran paraguas negro e innumerables bolsas… Cuando se familiarizan con ella, le sonríen al llegar y rápidamente la olvidan concentrados en sus juegos infantiles. No despierta ningún miedo porque su rostro no pierde la expresión tierna y dulce ni cuando las arrugas se marcan como surcos al concentrar la mirada, un poco miope, en los niños.



Desde hace dos meses viene al Parque Fairmount y ya sabe todos sus nombres.



Si una mamá se dirige a su hijo amenazadora, ruda, enojada, se acerca solícita, con una sonrisa y una de las flores de papel que ella misma construye, diciendo con su extraño acento: ¡Señora, es una criatura! La mamá le sonríe tímidamente, tal vez movida por la sorpresa, olvidando el motivo del enfado con el niño… Era un tema de conversación con las otras mamás… Pero no siempre era así, y la mamá se enfrentaba y chillaba a la “Dama desconocida”, llamando la atención de algún agente que pasaba por allí… Entonces tenía que cambiar de parque, porque las miradas de animadversión de las mamás le impedían concentrarse en los niños.



Después de los 48 años que pasó en “la casa” (namu, le decía ella) pasaba el día pendiente, casi obsesivamente, de los niños, bebés (Kudikis). Hasta entonces, solo los había visto ocasionalmente en aquella gran caja de televisión que instalaron en el salón en los últimos años. Ahora se había reactivado su instinto materno y buscaba los ojos de su bebé en cada niño que veía, sin pensar que ahora “su  bebé” tendría 49 años…



En una ocasión se ocupó de un pequeño extraviado en el metro… Lo tranquilizó sentada a su lado, cantándole una antigua canción mientras le acariciaba su mano… Cuando el guarda de seguridad la sorprendió, no pudo explicar que estaba ayudando al niño, ¡y por poco se la vuelven a llevar a la fuerza! Pero esta vez no lo permitió.



Nunca se paró a imaginar cómo sería “el encuentro” y no estaba preparada para chocar con aquel niño de unos 4 años. Su corazón empezó a galopar tan intensamente que tuvo que recostarse y cerrar sus ojos para evitar desplomarse. Cuando recobró la tranquilidad observó cómo el chiquitín marchaba de la mano de una señora calle arriba.



La noche se hizo eterna esperando el nuevo día, la impaciencia la consumía. Los vecinos, que habitualmente la saludaban, le daban fruta, respondían amablemente a su saludo… se sorprendían al verla ensimismada, como ausente y circunspecta…



Esperó la llegada de AQUEL NIÑO, impaciente... Lo vio llegar acompañado de un hombre QUE TENÍA LOS MISMOS OJOS. Su corazón no encontraba espacio dentro de su pecho, sentía como aporreaba, desbocado; su cabeza, a punto de explotar: no comprendía nada. Aquel hombre tenía rasgos de su padre…  de su suegro… ¿Qué sucedía?



Sin saber cómo, el niño se alejó y el padre le reprendió  airado, con una expresión dura en la mirada. Desconcertada y asustada se giró abatida hacia su carro y marchó escondiendo las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas. Se alejó, desorientada, buscando un lugar donde descansar y donde poner en orden sus ideas…



Us he deixat pistes, però he decidit que el final (o finals) els poseu vosaltres:

Abatuda, finalmente es deixa vèncer…? Tornà i s’enfrontà ulls amb ulls…? On us porta la vostra imaginación?…



Magda Pola

Trobada literària (Alumnes tallers d’escriptura de la Raquel Pícolo)

Biblioteca Ernest Lluc - Vilassar de Mar - 18/4/2015 -


divendres, 10 d’abril de 2015

Trobada literària


El proper dissabte dia 18 d'Abril, a partir de les 11 del matí, us convidem a la Trobada literària d'alumnes de l'escriptora Raquel Picolo. Podreu gaudir de la lectura dels nostres textos en el jardí de la biblioteca Ernest Lluch de Vilassar de Mar.
Us hi esperem!